En todo el mundo, crece la preocupación por la preservación del medio ambiente.

Hoy, más que hace algunas décadas, la gente piensa más en el mundo que dejarán para sus hijos y nietos. Es lo que la prensa llama “ola verde”, que sólo trae beneficios a las personas, a la fauna y a la flora.

En el centro de esta discusión, están las iniciativas sostenibles y, entre ellas, la popularización de los autos eléctricos.

La idea no es tan reciente: el vehículo eléctrico fue inventado en la década de 1830, cuando surgieron los tranvías, que hoy sólo sirven para paseos en ciudades turísticas. En 1996, sin embargo, General Motors hizo un intento de colocar el automóvil movido a la electricidad en las calles – el EV1, que tuvo vida corta, pues amenazaba a la industria del petróleo, según concluyó el documental “¿Quién mató el coche eléctrico?”, de 2006.

Sim embargo, recientemente, el coche eléctrico volvió a ser fabricado y, al parecer, vino para quedarse.


¿El carro eléctrico es sustentable?

La gran ventaja de esta tecnología, que aún tiene alto costo de producción y adquisición, es su relación con la sustentabilidad.

Así como la gente invierte cada vez más en alternativas sostenibles dentro de casa, como la energía limpia, muchas están buscando formas de preservar la naturaleza también en las calles.

Los países desarrollados presionan para que todo el mundo acepte el carro eléctrico. Ese tipo de vehículo no emite el gas CO², principal responsable del calentamiento global. Hay, también, factores económicos, pues el valor del petróleo crece en la misma proporción que el agotamiento de las reservas petroleras.

¿Cuáles son sus otros beneficios?

Además de no emitir ningún o muy poco gas carbónico, el automóvil movido a la electricidad no genera humo tóxico. El humo liberado por los escapes de los coches de gasolina es altamente contaminante. Esto perjudica principalmente a las grandes metrópolis. Según el informe de la Organización Mundial de la Salud, divulgado por el diario O Globo, al menos el 92% de la población mundial vive en lugares con baja calidad del aire.

Otra ventaja es la reducción del ruido. Como el motor del coche eléctrico no necesita explosiones para funcionar, no hace ningún ruido. Esto es un aliento para quien vive o trabaja en las vías más concurridas, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida.


¿Cuál es el futuro del coche eléctrico?

La inversión en la fabricación de coches eléctricos está en ascenso. Hoy, en todo el mundo, representan el 1% de los automóviles vendidos. El crecimiento es apalancado por China, la mayor productora de este tipo de vehículo (40% de la producción mundial), pero también es una buena cuota de mercado en Estados Unidos, Europa y Japón.

Según el informe Global EV Outlook 2017, producido por la International Energy Agency, en 2020, tendremos 20 millones de coches eléctricos en las calles. En 2025, la previsión es que la flota alcance los 70 millones. Y hay el incentivo de varios gobiernos de países desarrollados y en desarrollo.

En Europa, las autoridades francesas y británicas ya anunciaron que pretenden prohibir la venta de vehículos que utilizan gasolina o diesel a partir de 2040. En otros países, como Alemania y Holanda, esta iniciativa debe llegar hasta antes.

Las empresas vienen invirtiendo en investigación para hacer la alternativa económicamente viable a toda la población. También no se están midiendo esfuerzos para que los automóviles eléctricos sean más atractivos desde el punto de vista del rendimiento.

Hoy, incluso con el 100% de su carga, un coche eléctrico no rueda más de 300 km. Por lo tanto, las inversiones en las estaciones de recarga también deben aumentar.

¿Te gustaría tener un carro eléctrico?

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